El mareo es algo muy corriente en las travesías en la mar. Incluso los marineros expertos, con años de mar, pueden sufrirlo en los días en que el tiempo no acompaña y las condiciones son malas. Se trata del resultado de una desincronización entre las diferentes informaciones que provienen de los órganos del equilibrio (vista y oído), a la que cualquiera puede estar sujeto.
La sintomatología es muy variada, incluyendo:
- Hipotensión.
- Palidez.
- Sudor intenso.
- Pupilas dilatadas.
- Náuseas (que pueden ir acompañadas de vómitos o no).
Aunque parece ser una enfermedad de poca importancia, debemos tener cuidado ya que un mareo persistente puede provocar la deshidratación (debida a los vómitos) y favorece la hipotermia ("bajada de temperatura", por el debilitamiento general que conlleva la deshidratación).
Por ello conviene prevenir estos estados antes de que aparezcan, para lo cual recomendamos la administración de medicamentos contra el mareo un par de horas antes de emprender una travesía. Además repetiremos la dosis cada ocho horas. Existen numerosos productos que nos servirán para esta causa, si bien aconsejamos elegir aquellos que no produzcan somnolencia.
Debemos tener en cuenta además que nuestro organismo se adapta fácilmente a condiciones extrañas por lo que, si éstas perduran, puede que el mareo desaparezca sin necesidad de medicamento.