Saludos.
Luego de un viaje relámpago de negocios que tuve que hacer por las Islas Canarias y a punto de cerrar un extraordinario negocio, me vi en la necesidad de contar con la ayuda de un traductor jurado en Tenerife. Debía entregar un legajo de documentos, todos relacionados con la expansión de la empresa y que debían ir traducidos al inglés, también debía estar canalizados para su certificación. De verdad que debo agradecer públicamente el empeño del traductor y de la empresa, pues al término del trabajo, todo fluyó con bastante soltura y desde luego, el objetivo se logró con mucha solvencia. Son de estas agencias y/o empresas que uno termina agradeciendo su existencia.