Cuando se cumplen las normas de seguridad establecidas, el mar raramente suele ser peligroso para el buceador que está adiestrado adecuadamente y en forma física, que conoce las limitaciones de su equipo y que da importancia a bucear según las diferentes condiciones ambientales.
La persona que va a practicar este deporte tiene que darse cuenta que hay ciertos límites para ejercer la práctica del submarinismo y por lo tanto tienen que darse un margen de seguridad que le permita disfrutar de esta fantástica actividad.
Los problemas del buceo de una forma muy superficial, se pueden clasificar:
Problemas generales. El calor y la temperatura. La Hiperventilacion que provoca un aumento de anhídrido carbonico provocando síntomas de mareo y llegar a la perdida del conocimiento.
Problemas en la profundidad de buceo. Narcosis, a mas profundidad, mas sensación de intoxicación
Problemas del ascenso. Jamás debe reprimir la respiración cuando se asciende.
Problemas del descenso. Compresión en el oído y en los senos nasales. Constriccion de los pulmones con disminución del volumen espiratorio.
Descompresion: si se asciende demasiado deprisa, se satura la sangre y no podrá dispersar el nitrógeno al expulsar el aire; consecuencia, el nitrógeno hará burbujas y pueden bloquear el sistema circulatorio.
Las causas que impiden bucear son:
En el caso de haber padecido Aneurisma Intracraneal, estas personas No deben bucear. Si se les ha aplicado radiaciones en alguna parte del cuerpo, pero especialmente a nivel de cabeza y cuello, Tampoco deben bucear. Si se ha tenido un trauma a nivel de medula espinal, sufrido traumatismos con fractura a nivel de la cara, No deben bucear. Si se ha tenido perforación de la membrana timpánica del oído, sufren de Hipertension arterial, de problemas de corazón, asma, espasmos bronquiales, hernia de hiato…No se debe bucear.
Otra consecuencia del buceo y no por ello menos importante es: Si se hace a gran profundidad (a más de 30 m) con frecuencia, aparece la “muerte ósea” (osteonecrosis disbárica). Se sabe que, bajo la presión del agua, el nitrógeno se expulsa del torrente sanguíneo y queda en los tejidos. Si se asciende lentamente, el aire se reabsorbe; pero si lo hace demasiado rápido, el nitrógeno queda en los tejidos e impide el flujo de sangre hacia los huesos con la consecuente falta de riego y perjuicio para los huesos.
El boom turístico con atractivas ofertas complementarias, hace que el número de buceadores recreativos, no todos ellos experimentados, haya disparado las cifras globales de inmersiones y por tanto de potenciales accidentados.
Por lo tanto según el articulo 25 de las reglas de los buceadores que tratan de los reconocimientos médicos de las personas que se someten a un ambiente hiperbárico:
1.- Toda persona que se someta a un ambiente hiperbárico, deberá realizar previamente un examen médico especializado por un médico que posea título, especialidad, diploma o certificado, relacionado con actividades subacuáticas, emitido por un organismo oficial.
2.- Los reconocimientos periódicos serán obligatorios para acceder a cualquier título, debiéndose repetir cada dos años en los deportivos y anualmente en los profesionales. Deberá figurar en la libreta de actividades subacuáticas.
Estos consejos son solo a titulo orientativo y todo aquel que se quiera acercar al maravilloso “gran azul” y descubrir ese mundo y sus bellezas, sebe consultarlo con su medico ya que no es nuestro medio y por lo tanto hay que tener mucha precaucion con el.


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