Los chalecos se fijan al cuerpo mediante unos tirantes ajustables y un velcro horizontal que presentan en la zona abdominal. Además paralelo a este velcro y a entre los tirantes existen unas tiras de seguridad que se clipan para evitar la posible perdida accidental del chaleco. No conviene apretarlas en exceso porque al hinchar de aire el chaleco puede que nos opriman demasiado, dificultándonos la respiración.
El chaleco es el elemento perfecto para fijar la botellas y por ello todos los chalecos llevan en la parte posterior un refuerzo de plástico sobre el que se apoyan las botellas y una cinta con un cierre para fijarla. Por la parte interior de la espalda los chalecos presentan un acolchado para evitar que el plástico de fijación de las botellas se clave en la espalda del submarinista.
Además de estos elementos, los chalecos pueden presentar todo tipo de accesorios como bolsillos, anillas para sujetar distintos elementos como focos, linternas, protectores de boquillas, etc.
Es importante a la hora de elegir un chaleco fijarse en la dureza del nylon en que está fabricado, así como la capacidad de aire máximo que podemos introducir. Es muy desagradable comprobar al realizar una inmersión profunda, que un chaleco no tiene capacidad suficiente para ayudarnos en el ascenso teniendo que recurrir a las aletas o a trepar por una pared (si tenemos la suerte de que haya una). |